miércoles, 29 de marzo de 2017

Jornaleros

Jornaleros que habéis cobrado en plomo sufrimientos, trabajos y dineros. Cuerpos de sometido y alto lomo: jornaleros.

Españoles que España habéis ganado labrándola entre lluvias y entre soles. Rabadanes del hambre y del arado: españoles.

Esta España que, nunca satisfecha de malograr la flor de la cizaña, de una cosecha pasa a otra cosecha: esta España.
Miguel Hernández

domingo, 26 de marzo de 2017

Compañeros de izquierdas...

Un día gris de primavera: el aftermath del 25M de Podemos en su nueva política de mil pies en la calle y uno en las instituciones. El cuerpo me pide  la ironía: "Mil pies. Literalmente: ni uno más". Me lo había dicho a mí mismo, y lo había escrito hace seis días recordando a Horacio: "Parturient montes, nascetur ridiculus mus". No merecía la pena tanto lío, depurar Podemos de la mitad de su gente y acusarla de connivencia con la trama (el artículo reciente de Anguita es terrible) para llegar a esto: convocar huelgas generales y ocupaciones de la calle que terminan en un corro de la patata. Entiendo el voluntarismo. Entiendo también la buena voluntad de quienes quieren hacer explícito lo que no lo es en los medios de comunicación: la exclusión, el sufrimiento de tanta gente que no tiene voz. Lo sé. Hay buena gente entre quienes promueven esta línea. Pero hay también burocracia e ineficacia: cuando se quiere "todo para el pueblo pero sin el pueblo"; cuando no se pregunta qué piensa realmente la gente, cuáles son sus temores y miedos reales; cuando cuatro burócratas desbordados por su trabajo en twitter quieren organizar la revolución sin saber cómo está hecho el mundo; cuando no se entiende qué significa el duro trabajo en las instituciones (y si preguntasen a los que realmente están en la linea del frente, como son las concejalas y concejales que soportan la presión real del poder diario en las instituciones, aprenderían un poco sobre qué es la lucha institucional); cuando se ha confundido la estrategia con la estrategia mediática-contramediática, en una nueva forma de idealismo que confunde imagen y realidad: pasan estas cosas. Por dios, de verdad, no pretendo hablar en nombre de los cuatro que aún quedamos en Podemos sin intereses materiales, solo hablo en nombre de mí mismo: por favor, gente, poneos a trabajar en serio, parecéis niños con un juguete, Quitaos de encima vuestras mochilas históricas de luchas fracasadas y empezad a mirar  alrededor. Por suerte para vosotros y vosotras sigue habiendo mucha gente que necesita cambiar el mundo. Sólo tenéis que perder vuestras cadenas.